Tipos de andamio: cuál corresponde a cada obra y cuándo compensa comprarlo
Un andamio se elige por tres cosas que casi nunca se preguntan juntas: el peso que vas a subir, la altura a la que vas a trabajar y los meses que va a estar montado. Las tres tienen respuesta escrita.
El andamio de marco cubre fachadas rectas; el multidireccional resuelve geometrías complicadas y sube de clase de carga; la torre móvil de aluminio es para mantenimiento y trabajos cortos. Las clases de carga de la UNE-EN 12811-1 van de 0,75 a 6 kN/m², y la 3 —200 kg por metro cuadrado— es la de fachada y revestimiento. Pasados los seis metros de altura, el Plan de Montaje es obligatorio.
Andamio de marco, multidireccional o torre móvil: cuál corresponde a cada obra
En una obra entran tres estructuras que todo el mundo llama «andamio» y que por dentro no se parecen. El andamio de marco son módulos prefabricados en H que se apilan de dos en dos metros y se arriostran con cruces de San Andrés: es el de la fachada recta y el que más rápido sube. El multidireccional cambia ese marco por un montante con roseta, y de la roseta salen barras en cualquier dirección: resuelve un retranqueo, un patio o un volumen que no es un plano. La torre móvil de aluminio no juega en la misma liga: es un puesto de trabajo con ruedas para mantenimiento e instalación.
La torre tiene además una regla propia que decide sola si la que has montado se sostiene. El Convenio General del Sector de la Construcción la escribe en una línea: la altura desde el suelo hasta la última plataforma no puede pasar de cuatro metros por cada metro del lado menor de la base. Con una base de 0,75 m te quedas en tres metros; con 1,35 m llegas a 5,40. Si necesitas más, la respuesta son estabilizadores o una base mayor, nunca un módulo de más. Y por encima de esa regla manda siempre el manual del fabricante.
Y por encima de ese cálculo hay un techo. La UNE-EN 1004-1:2021 cubre torres de hasta ocho metros de plataforma en exterior y doce en interior, y el INSST recomienda ese mismo límite en su nota técnica: la diferencia entre las dos cifras es el viento.
Entre el marco y el multidireccional la elección no es de gusto: es de geometría y de carga. El marco gana cuando la fachada es un plano y la obra dura meses, porque tiene menos referencias y un montaje que un equipo formado repite de memoria. El multidireccional gana cuando el edificio tiene esquinas que no son de noventa grados y cuando hay que subir material.
En el mostradorLa pregunta que ordena la compra no es cuál es mejor, sino cuántas fachadas distintas vas a hacer con él. Quien repite el mismo tipo de obra rentabiliza el marco; quien va a lo que salga termina en multidireccional aunque el módulo cueste más.
Con eso la elección se cierra cruzando cuatro cosas: altura, peso, si te obliga a redactar un Plan de Montaje y quién puede montártelo.
| Tipo de andamio | Altura útil | Clase de carga | Plan de Montaje | Quién puede montarlo |
|---|---|---|---|---|
| Marco prefabricado, tipo europeo | Por módulos de 2 m, hasta donde llegue el arriostrado a fachada | 2 a 3 | Sí, por encima de 6 m | Montadores con la formación específica del apartado 4.3.7, bajo la dirección de alguien con titulación que lo habilite |
| Multidireccional de roseta | La que pida la geometría; mismo umbral de 6 m | 3 a 6 | Sí, por encima de 6 m | Los mismos, y el plan lo redacta una persona con formación universitaria que la habilite |
| Torre móvil de aluminio | Plataforma a 8 m en exterior y 12 m en interior | 2 a 3 | Sí, si se trabaja a más de 6 m sobre el suelo | Se monta sin equipo anticaídas por diseño; por debajo del umbral vale experiencia certificada de dos años más nivel básico |
| Borriquetas o caballetes | Trabajo interior a poca altura | No aplica | Excluidas expresamente | Sin exigencia propia, pero la barandilla sigue siendo obligatoria en cuanto hay más de 2 m de caída |
Las plataformas suspendidas y las elevadoras sobre mástil van por otro camino: son máquinas, llevan marcado CE y exigen plan siempre.
Clases de carga UNE-EN 12811-1: cuántos kilos por metro cuadrado soporta cada una
La clase de carga no dice lo que pesa el andamio: dice lo que puedes poner encima. La UNE-EN 12811-1 la reparte en seis escalones que van de 0,75 a 6 kilonewtons por metro cuadrado, o lo que es lo mismo, de 75 a 600 kilos por metro cuadrado de plataforma. Es el dato que se mira antes que el precio, porque una clase de menos no se arregla teniendo cuidado.
Traducido a una obra: un vano de tres metros con plataforma de 0,70 son 2,1 metros cuadrados. En clase 3 eso te deja 420 kilos para repartir entre las personas que estén arriba, la herramienta y el material. Con dos operarios y sus sacos ya has gastado la mitad, y ese es exactamente el punto en el que alguien decide acopiar en el andamio «solo un rato».
| Clase | Carga repartida | Equivalente | Trabajos a los que se destina |
|---|---|---|---|
| 1 | 0,75 kN/m² | 75 kg/m² | Inspección y control con utillaje ligero, sin acopio de material |
| 2 | 1,50 kN/m² | 150 kg/m² | Pintura, revocos, enfoscados y estanquidad: solo el material que se usa en el momento |
| 3 | 2,00 kN/m² | 200 kg/m² | Limpieza, carpintería, tejados, revestimiento de fachada y saneamiento |
| 4 | 3,00 kN/m² | 300 kg/m² | Albañilería pesada: hormigón, muros y rehabilitación de fachada |
| 5 | 4,50 kN/m² | 450 kg/m² | Albañilería pesada con acopio de material sobre la plataforma |
| 6 | 6,00 kN/m² | 600 kg/m² | Construcción industrial y todo lo que pida andamio ancho y de mucha capacidad |
Los kilos son la equivalencia de la carga repartida y no valen para una carga puntual. Para eso la norma tiene otra columna: la carga concentrada sobre 500 × 500 mm, que es de 1,5 kN en las clases 1 a 3 y de 3 kN de la 4 en adelante.
La anchura va cogida de la mano de la clase. En las clases 1, 2 y 3 el andamio mide 0,70 metros de ancho y la plataforma 0,60; de la clase 4 en adelante el andamio sube a un metro y la plataforma a 0,90 como mínimo, porque trabajar con acopio exige un paso libre que el material no invada.
Queda la columna que casi nadie mira y que decide más que la primera: la carga concentrada. La repartida supone el peso extendido por toda la plataforma, y un palé de rasilla apoyado en medio metro cuadrado no es eso. Un andamio de clase 3 aguanta 200 kilos por metro cuadrado repartidos y solo 150 concentrados en un cuadrado de medio metro de lado.
Lo bueno es que no hace falta fiarse de la memoria. Cada plataforma tiene que llevar marcada, de forma indeleble y visible, su carga máxima admisible: está escrita en la propia pieza. Leerla antes de subir el primer palé cuesta diez segundos y es la comprobación que separa un andamio bien usado de uno sobrecargado.
Desde qué altura hace falta Plan de Montaje y quién puede firmarlo
Seis metros. Esa es la cifra que hay que retener y la que ordena todo lo demás. El Real Decreto 2177/2004 hace obligatorio el plan de montaje, de utilización y de desmontaje en cuanto un andamio de elementos prefabricados pasa de seis metros medidos desde el nivel inferior de apoyo hasta la coronación de la andamiada.
No es el único supuesto, y los otros tres se olvidan con una regularidad asombrosa. También es obligatorio cuando el andamio salva vuelos o distancias entre apoyos de más de ocho metros; cuando se instala en el exterior sobre una azotea, una cúpula o un tejado que esté a más de veinticuatro metros del suelo; y cuando se trabaja a más de seis metros sobre una torre de acceso o de trabajo móvil. Las borriquetas quedan expresamente fuera de la lista.
El plan lo redacta una persona con formación universitaria que la habilite, y no es una firma de trámite: el mismo texto exige además un cálculo de resistencia y estabilidad cuando el andamio no tiene nota de cálculo o cuando tu configuración no está contemplada en ella. Montar «parecido a lo del manual» no es montar según el manual.
Existe una salida legal y es la que usa media obra: si el fabricante se ha sometido a una evaluación de conformidad y cuenta con el certificado de producto de un organismo con competencia técnica reconocida, el plan puede sustituirse por sus instrucciones. La condición está escrita y es dura: siempre que el andamio se monte según la configuración tipo para la que fue evaluado. En cuanto te sales de ella, la excepción se cae y vuelves al plan.
Y hay un límite duro para el material sin certificar. El Convenio solo permite usar un andamio tubular prefabricado sin evaluación de conformidad ahí donde el Real Decreto no exige plan: por debajo de seis metros, sin salvar más de ocho entre apoyos y sin estar sobre azoteas o tejados a más de veinticuatro. Fuera de ahí, ese andamio no se monta.
Cómo se llama en obraA todo esto se le suele llamar «certificado de estabilidad» o «acta de montaje», y con ese nombre no aparece en el Real Decreto. Lo que sí aparece es la inspección: antes de poner el andamio en servicio, después periódicamente y siempre tras una modificación, un periodo sin usarlo o un temporal. La firma alguien con formación universitaria o profesional que lo habilite.
Qué formación se le exige a quien monta un andamio
Son dos papeles distintos y se confunden a diario: quien dirige el montaje y quien lo monta. La dirección exige una persona con formación universitaria o profesional que la habilite. El montaje, trabajadores que hayan recibido una formación adecuada y específica para esas operaciones. Ni el primero puede subirse a apretar tuercas en lugar del segundo, ni el segundo puede montar sin que haya un primero.
Esa formación específica no queda al criterio de la empresa. El Real Decreto enumera lo que tiene que cubrir, y son seis puntos concretos.
- El plan. La comprensión del plan de montaje, desmontaje o transformación del andamio de que se trate.
- La operación. La seguridad durante el montaje, el desmontaje y la transformación.
- Las caídas. Las medidas de prevención de riesgos de caída de personas y de objetos.
- El tiempo. Las medidas de seguridad si cambian las condiciones meteorológicas y afectan al andamio.
- La carga. Las condiciones de carga admisible, que es justo el dato de la clase.
- El resto. Cualquier otro riesgo que entrañen esas operaciones.
Hay un detalle que se salta media obra y que está escrito en el mismo apartado: tanto los trabajadores afectados como la persona que supervisa tienen que disponer del plan de montaje y desmontaje, con las instrucciones que lleve dentro. Que el plan exista en la caseta no es que los montadores dispongan de él.
Cuando el andamio queda por debajo del umbral y no hace falta plan, la dirección se abre: puede llevarla alguien con más de dos años de experiencia certificada por la empresa y formación preventiva de nivel básico. Ese nivel básico son cincuenta horas en las actividades del anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención, y el Convenio de la construcción lo sube a sesenta desde 2007.
Y en obra hay una capa más, la de la Tarjeta Profesional de la Construcción. El Convenio recoge «montaje de estructuras tubulares» como oficio propio, con veinte horas lectivas repartidas en catorce de parte común y seis de parte específica, y la común hay que impartirla antes que la específica. Quien monta andamios tiene su itinerario formativo, distinto del de albañilería y distinto del de operadores de equipos manuales.
En cuántas obras al año sale rentable comprar un andamio en vez de alquilarlo
La pregunta está bien hecha y la unidad está mal elegida. Lo que decide no son las obras que hagas al año: son los meses que el andamio pasa montado, porque el alquiler se devenga por días y le da igual si son de una obra o de seis.
Los números públicos permiten hacer la cuenta sin pedirle precio a nadie. El Generador de Precios de CYPE tarifa el alquiler de un andamio tubular normalizado multidireccional de hasta diez metros en 382,50 € por quince días naturales para una fachada de 250 metros cuadrados: son diez céntimos por metro cuadrado y día, algo más de tres euros por metro cuadrado y mes. El montaje y el desmontaje de esa misma fachada van aparte, 1.892,10 €, o sea 7,57 € por metro cuadrado y por obra.
Al otro lado, un lote de marco europeo de 105 metros cuadrados —quince de largo por siete de alto— se publica en catálogo a 5.442,66 € sin IVA: 51,84 € por metro cuadrado. El montaje existe lo compres o lo alquiles, así que se cae de los dos lados y queda enfrentado lo limpio: compra contra alquiler.
51,84 dividido entre 3,06 da diecisiete. Diecisiete meses con el andamio montado es el punto en el que comprarlo iguala a alquilarlo, y a partir de ahí cada mes de obra es gratis. No son diecisiete meses seguidos: son los que sumen todas tus obras, una detrás de otra.
| Meses al año montado | Tarda en igualar | A qué se parece eso |
|---|---|---|
| 3 meses | 5 años y 8 meses | Dos o tres fachadas cortas al año |
| 6 meses | 2 años y 10 meses | Media temporada con el andamio arriba |
| 9 meses | 1 año y 11 meses | Obra encadenada casi todo el año |
| 12 meses | 1 año y 5 meses | El andamio no llega a bajarse |
Cuenta hecha con el alquiler de coste directo del Generador de Precios de CYPE y con un precio de compra de catálogo. Con tu presupuesto delante la operación es la misma: divide el precio por metro cuadrado entre el alquiler mensual por metro cuadrado.
Hay tres cosas que empujan ese número hacia abajo y no salen en la división. La primera es la obra parada: una semana de lluvia o un permiso que se retrasa siguen devengando alquiler, y no devengan nada si el andamio es tuyo. La segunda es fiscal: comprado entra como inmovilizado, y la tabla del artículo 12.1 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades le da a maquinaria un 12 % anual de coeficiente máximo, mientras que el alquiler es gasto del ejercicio. La tercera es la disponibilidad: el andamio propio está el lunes por la mañana.
Y hay tres que empujan al revés. Almacenar 105 metros cuadrados de andamio ocupa sitio los doce meses, se use o no. Llevarlo y traerlo de cada obra es transporte que antes venía dentro del alquiler. Y las piezas se pierden: husillos, pasadores y barandillas desaparecen obra a obra, y esa reposición anual la división no la incluye.
Con todo junto, el umbral se mueve pero no se desploma: sigue estando en años, no en meses. Con tres meses de andamio arriba al año el alquiler gana durante mucho tiempo; encadenando obra y sin bajarlo, la compra se paga sola antes de los dos años.
Qué papeles entrega el proveedor cuando se compra un andamio
Empieza por el papel que no existe. Un andamio tubular no lleva marcado CE, y no es un descuido: el INSST lo dice con todas las letras y añade que está prohibido que lo exhiba. Solo lo llevan los andamios que la Directiva de máquinas considera máquinas, o sea las plataformas suspendidas de nivel variable y las elevadoras sobre mástil. Si alguien te enseña un «certificado CE» de un andamio de marco, te está enseñando algo que no debería estar ahí.
Lo que sí existe, y es lo que hay que pedir, es la evaluación de conformidad del producto: informe favorable o certificado de un organismo con competencia técnica reconocida, hecho conforme a la normativa técnica de ese andamio. El Convenio la exige «en todo caso», y sin ella el andamio se queda encerrado por debajo de los seis metros.
- La evaluación de conformidad del producto. Referida al sistema concreto que compras, no a una gama parecida ni al catálogo del fabricante.
- El manual de montaje, uso y desmontaje. Con sus configuraciones tipo dentro. Es el documento que puede sustituir al Plan de Montaje, y solo mientras montes una de esas configuraciones.
- La nota de cálculo. Si no la hay, o si vas a montar algo que no contempla, toca calcular resistencia y estabilidad antes de subir el primer módulo.
- El despiece del sistema. La lista de componentes con su referencia: es lo que te dejará reponer un husillo dentro de tres años sin cambiar de andamio.
- La factura a nombre de tu empresa. Es la que mete el andamio en tu inventario y la que te deja amortizarlo.
- La garantía del fabricante. Con el recambio localizado, que es lo que de verdad se usa a los dos años.
Y hay un papel que no es papel: el marcado de las piezas. La plataforma lleva escrita de forma indeleble su carga máxima admisible, y los componentes, las instrucciones de montaje y mantenimiento. Un lote sin marcar no se puede justificar el día que aparece el coordinador de seguridad.
Ese es también el motivo por el que mezclar sistemas sale caro: los módulos de dos fabricantes pueden encajar a martillazos y no comparten evaluación de conformidad, así que el conjunto no está evaluado por nadie. En Dyreco el andamio se compra en firme y entra en tu inventario con la garantía del fabricante, y el recambio lo atendemos nosotros: por eso no hace falta improvisar con piezas de otro.
Qué EPI se necesita para montar el andamio y para subirse a él
Son dos momentos distintos y piden cosas distintas. Mientras se monta, las barandillas todavía no están y la protección es individual. Una vez montado, la protección es colectiva y el arnés pasa a ser la excepción. Confundirlos es lo que hace que un equipo acabe subiendo con arnés y sin barandilla, justo al revés.
Para montar, el equipo mínimo es un arnés anticaídas conforme a la EN 361, un elemento de amarre con absorbedor de energía según la EN 355 y conectores de la EN 362, enganchados a un anclaje conforme a la EN 795. Las cuatro van juntas: un arnés bueno colgado de un anclaje improvisado no protege de nada, y el absorbedor es lo que convierte una parada en seco en una que el cuerpo aguanta.
El casco merece párrafo aparte porque hay dos normas y no dan lo mismo. En la EN 397, la industrial, el barboquejo es opcional y está diseñado para soltarse entre 150 y 250 newtons, para que una máquina no te arrastre por la barbilla. En la EN 12492, la de trabajos en altura, es obligatorio, aguanta 500 newtons sin romperse y el casco se ensaya a impactos frontales, laterales y traseros, no solo en la coronilla. Arriba interesa el segundo: un casco que se suelta durante la caída deja la cabeza descubierta.
Con el andamio ya montado manda la protección colectiva, y tiene medidas: barandilla de 90 centímetros como mínimo —un metro en los tubulares de servicio—, barra intermedia y rodapié de 15 centímetros en todo el contorno, salvo los lados que queden a menos de 20 de la fachada. Por eso un andamio bien montado se trabaja sin arnés.
La excepción está escrita y es la que más se incumple. Cuando una tarea obliga a retirar temporalmente un tramo de barandilla, hay que prever medidas compensatorias antes de empezar y volver a colocar la protección al terminar, sea el final del trabajo o el del día. Ahí vuelve el arnés, por obligación.
La torre móvil va por su cuenta: su norma exige que pueda montarse y desmontarse sin equipo anticaídas, así que si la tuya no se deja montar sin arnés, algo falla. Lo demás se olvida igual: calzado con puntera y suela antideslizante, guantes con resistencia mecánica para el tubo galvanizado y casco también abajo. Decídelo antes de subir, porque el arnés de quien sube al andamio se elige por el trabajo y por el anclaje que va a haber, no por lo que quede en el almacén.
Lo que se comprueba antes de subir a un andamio ya montado
- La carga marcada.Va escrita de forma indeleble en la propia plataforma. Si no está, no sabes en qué clase trabajas.
- La barandilla completa.Pasamanos, barra intermedia y rodapié de 15 cm en todo el contorno, salvo el lado que quede a menos de 20 cm de la fachada.
- La base.Husillos y placas sobre superficie firme y nivelada, sin calzos, y arriostrado a la fachada donde lo diga el manual.
- El acceso.Por la escalera integrada o el módulo de acceso, con las trampillas cerradas. Trepar por los travesaños está prohibido, no desaconsejado.
- La inspección.Hecha antes de la puesta en servicio y repetida tras cada temporal, cada modificación y cada periodo sin usarlo.
Lo que se pregunta antes de subir el primer módulo
¿Desde qué altura hace falta Plan de Montaje de un andamio?
El Plan de Montaje de un andamio es obligatorio cuando la altura, medida desde el nivel inferior de apoyo hasta la coronación de la andamiada, pasa de seis metros. También lo es cuando salva vuelos o distancias entre apoyos de más de ocho metros, cuando se instala en el exterior sobre una azotea o un tejado a más de veinticuatro metros del suelo, y cuando se trabaja a más de seis metros sobre una torre móvil. Los andamios de borriquetas quedan fuera.
¿En qué se diferencian el andamio de marco y el multidireccional?
El andamio de marco se monta con módulos prefabricados en forma de H que se apilan de dos en dos metros y se arriostran con cruces: sube rápido y encaja en fachadas rectas. El multidireccional sustituye el marco por un montante con roseta del que salen barras en cualquier dirección, así que resuelve chaflanes, patios y volúmenes irregulares, y es donde viven las clases de carga altas. El marco es más rápido; el multidireccional, más versátil.
¿Cuántos kilos por m² aguanta un andamio de clase de carga 3?
Un andamio de clase de carga 3 admite 2 kN por metro cuadrado de carga uniformemente repartida, que son 200 kilos por metro cuadrado de plataforma. Es la clase de los trabajos de limpieza, carpintería, tejados, revestimiento de fachada y saneamiento. Un vano de tres metros con plataforma de 0,70 mide 2,1 metros cuadrados, así que ahí caben 420 kilos entre personas, herramienta y material. La carga concentrada se mide aparte: 1,5 kN sobre 500 × 500 mm.
¿Quién puede montar un andamio y qué formación se le exige?
Un andamio solo puede montarse, desmontarse o modificarse sustancialmente bajo la dirección de una persona con formación universitaria o profesional que la habilite, y por trabajadores con formación adecuada y específica sobre el plan de montaje, la seguridad durante la operación, la prevención de caídas, el efecto del mal tiempo y las condiciones de carga admisible. Cuando no hace falta plan, la dirección puede llevarla alguien con más de dos años de experiencia certificada y nivel básico de prevención.
¿Cuántas obras al año compensan la compra de un andamio?
Comprar un andamio no se decide por obras al año, sino por meses montado, porque el alquiler se devenga por días. Con el alquiler público del Generador de Precios de CYPE en algo más de 3 € por metro cuadrado y mes, y un lote de marco europeo a 51,84 € el metro cuadrado, la compra iguala al alquiler en torno a los diecisiete meses con el andamio arriba, sumando todas las obras.
¿Qué documentación entrega el proveedor al vender un andamio?
El proveedor de un andamio tubular tiene que entregar la evaluación de conformidad del producto, hecha por un organismo con competencia técnica reconocida; el manual de montaje, uso y desmontaje con sus configuraciones tipo; la nota de cálculo; el despiece de componentes; la factura a nombre de la empresa y la garantía del fabricante. Lo que no debe aparecer es un marcado CE: un andamio tubular no lo lleva y tiene prohibido exhibirlo.
Maquinaria
El andamio se elige con la fachada delante
Una clase de carga corta o una altura mal calculada no se arreglan en obra: se cambia el andamio, y el cambio se paga en días parados. Si prefieres resolverlo con las medidas encima de la mesa, en Dyreco tienes venta de andamios y torres de aluminio en Mallorca y gente que te pregunta a qué altura vas a trabajar y cuánto peso vas a subir antes de darte un precio.
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